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lunes, 8 de mayo de 2017

Una teoría social de la discapacidad

En 1990, cuando se publicó la primera edición de The Politics of Disablement: A Sociological Approach (La política de la discapacidad: un enfoque sociológico), de Michael Oliver, el movimiento por los derechos de los discapacitados estaba extendiéndose en EE UU y en el Reino Unido. En EE UU, en la década de 1980 diversas organizaciones de base empezaron a movilizarse en demanda de accesibilidad en el transporte, apoyo a una vida independiente e igualdad de derechos. Por ejemplo, ADAPT (Americans Disabled for Accessible Public Transit) empleó tácticas de desobediencia civil para detener el transporte público en señal de protesta por la falta de accesibilidad en el transporte. In 1988, estudiantes de la Universidad de Gallaudet, una institución dedicada a las personas con dificultad auditiva, se manifestaron en el campus y lo bloquearon y ocuparon, consiguiendo que fuera nombrado el primer presidente sordo en sus 124 años de historia. En 1990 se promulgó la Ley de ciudadanos con discapacidad. En el Reino Unido aparecieron movimientos de base similares y se promulgaron leyes encaminadas a proteger a las personas con discapacidad.

A la vista de estos avances, en la primera edición Oliver abogó por elaborar una “teoría social de la discapacidad”, con el fin de cuestionar el predominio de los enfoques médico y psicológico de las teorías de la discapacidad. “Esta teoría no podrá elaborarse hasta que las diversas disciplinas académicas se tomen en serio tanto la cuestión de la discapacidad como las experiencias de las personas discapacitadas.” Oliver alegó que la discapacidad no es un problema localizado en el individuo, sino un problema institucional, conformado por fuerzas económicas, políticas e ideológicas. En 1990, Oliver se mostraba optimista y pensaba que el movimiento seguiría mejorando las condiciones de vida de las personas con discapacidad.

Desde entonces, más de 30 facultades y universidades de EE UU ofrecen diplomaturas o licenciaturas en estudios sobre la discapacidad. Estados de todo el mundo han promulgado leyes y creado organismos o ministerios para personas con discapacidad. Han surgido innumerables organizaciones sin ánimo de lucro que prestan servicios y defienden a estas personas. Estos avances han mejorado sin duda la vida de algunas de ellas. Sin embargo, más de 20 años después, la mayoría de las personas con discapacidad no han experimentado un cambio significativo de sus condiciones de vida. Muchas de ellas siguen estando segregadas en la escuela, la vivienda y el empleo. La crisis económica actual ha dado pie a drásticos recortes de los servicios sociales, y la privatización de estos está deteriorando o amenaza con deteriorar las condiciones de vida de la mayoría de ellas, incluidas aquellas que dependen de los servicios que presta el Estado.
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Más:
http://vientosur.info/spip.php?article11209

jueves, 2 de marzo de 2017

No seré la empleada del mes (ni falta que hace)

Apuntes sobre la precariedad laboral unida a la discapacidad

Soy tan precaria que mientras escribo este artículo, hago la comida, friego los platos y saco al perro. Bromas aparte, sólo saco al perro. Lo que sí es cierto es que la precariedad se ha instalado en mi vida y en la de tantas otras y parece que va a  quedarse. Echo la vista atrás y pienso, ¿cómo hemos llegado hasta aquí? Se supone que este iba a ser un mundo feliz, un mundo de baldosas amarillas con trabajo digno, salud y vacaciones de verano para mí, vacaciones de verano para ti.

Pero no.

Las cosas tomaron otro rumbo. La generación de Verano Azul mutó a la generación Gran Hermano. La Generación de penúltimos que luchan contra los últimos de la fila. Una sociedad en la que en lugar de rescatar a las personas que más lo necesitan, se rescataron a los bancos.

Ahora, mientras sube el PIB, la luz, y el IPC,  buscas en los estantes qué marca de papel de WC es la más barata. Al menos aquí hay de eso, dirán algunos. A estas alturas ya es una obviedad decir que la pobreza laboral está aquí y tiene rostro de mujer. Asumimos que la precariedad ha venido para quedarse y en el caso de las mujeres parece sólo importarle a unos cuantos. Un país donde la brecha salarial entre hombres y mujeres en es del 24%, dato que se incrementa en el caso de las mujeres con discapacidad. Cerca del 70 % de las mujeres con discapacidad carece de un trabajo remunerado y la tasa de pobreza extrema triplica la del resto de la población. En cuanto a las pensiones de jubilación el dato es escandaloso porque las mujeres cobran un 40% menos que los hombres.
Pero no.
Las cosas tomaron otro rumbo. La generación de Verano Azul mutó a la generación Gran Hermano. La Generación de penúltimos que luchan contra los últimos de la fila. Una sociedad en la que en lugar de rescatar a las personas que más lo necesitan, se rescataron a los bancos.
Ahora, mientras sube el PIB, la luz, y el IPC,  buscas en los estantes qué marca de papel de WC es la más barata. Al menos aquí hay de eso, dirán algunos. A estas alturas ya es una obviedad decir que la pobreza laboral está aquí y tiene rostro de mujer. Asumimos que la precariedad ha venido para quedarse y en el caso de las mujeres parece sólo importarle a unos cuantos. Un país donde la brecha salarial entre hombres y mujeres en es del 24%, dato que se incrementa en el caso de las mujeres con discapacidad. Cerca del 70 % de las mujeres con discapacidad carece de un trabajo remunerado y la tasa de pobreza extrema triplica la del resto de la población. En cuanto a las pensiones de jubilación el dato es escandaloso porque las mujeres cobran un 40% menos que los hombres.
De fondo escucho en la televisión que los tres más ricos de España tienen lo mismo que el 30% más pobre.
Sigan circulando.
- See more at: http://www.pikaramagazine.com/2017/03/precariedad-discapacidad/#sthash.NUaO0KPg.dpuf
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Más:
http://www.pikaramagazine.com/2017/03/precariedad-discapacidad/

jueves, 2 de febrero de 2017

Nuevas perspectivas para la transformación social

31/01/2017 | Gerardo García
“A veces, echo en falta que a la figura icónica del Che Guevara
se le ponga la mirada de una persona con Síndrome de Down”
Txema Abaigar, militante anticapitalista

El pasado 3 de Diciembre se celebró el Día Internacional de las Personas con Diversidad Funcional en medio de un fuerte apagón mediático y un silencio extendido también entre los ambientes más politizados y habitualmente más movilizados, lo que desembocó en que dicha efeméride pasara totalmente desapercibida para la inmensa mayoría de la población.

Es cierto que cabe preguntarse qué utilidad real suelen tener este tipo de celebraciones, que suelen ser escenarios de efímeros e hipócritas gestos de ciertos organismos e instituciones que habitualmente fomentan y amparan las opresiones que dicen combatir en fechas concretas y cuya labor de concienciación a la población ante esos mismos problemas, por lo general, no tienen efecto mucho más allá de esas 24 horas.

No obstante, el escasísimo eco mediático y la aún más escasa incidencia movilizadora que pudimos contemplar el citado día, no pueden más que preocuparnos y ser interpretados como un serio aviso del que deberíamos tomar nota todas las personas que apostamos por un cambio radical de modelo social, político y cultural, en tanto que nos enseña el grado de ostracismo, de invisibilidad al que se tiene sometido todo cuanto rodea a la Diversidad Funcional hoy en día.

Pero antes de nada y de mostrar una justa indignación por este silenciamiento, sería necesario no llamarnos a engaño. Los discursos y las prácticas transformadoras rara vez inciden o han incidido en el terreno de la Diversidad Funcional, más que de forma tangencial y secundaria para abordar otro tipo de temáticas. Desde nuestra ‘trinchera’, se aprecia una más que preocupante ausencia de elementos que la consideren como una causa por sí misma y que conviertan a la personas que la tienen como un sujeto político activo. Nos falta aquí un “corpus” teórico que poner en práctica en nuestra labor diaria de transformación de lo cotidiano.

Estas líneas no pretenden definir ni cerrar dicho “corpus”, al igual que tampoco pretendía hacerlo el taller que se celebró al respecto, precisamente, de la Diversidad Funcional durante la última Universidad de Verano Anticapitalista y que, de una u otra forma, las inspiran, pero sí que pretenden despertar ciertas preguntas, empezar a definir determinados caminos que nos pueda ayudar a cimentarlo.

Sin duda, uno de los ingredientes básicos de toda opresión es la invisibilización de un colectivo y de las problemáticas que les suelen ir asociadas (mejor dicho, en su mayoría, que la sociedad actual, en su proceso de construcción les ha ido generando). No se puede entender el “capacitismo” (esto es, el marco ideológico que ampara y legitima la supremacía de las personas sin diversidad funcional oficial sobre las que sí la tienen) sin ese silenciamiento que se ejerce día a día.
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http://www.vientosur.info/spip.php?article12166

domingo, 25 de diciembre de 2016

'Intocable' en el Raval

Jóvenes de la calle sin red familiar se forman como asistentes de personas con diversidad funcional en el Hospital de Sant Pau

En las nueve ediciones del curso han participado 110 jóvenes, muchos extutelados, y 40 han logrado la inserción laboral por esa vía


A las diez y media de la mañana llega puntual y le ayuda a levantarse. Entonces el señor Joan ya ha desayunado. Maria Teresa, su mujer, le lleva todos los días el almuerzo a la cama. Una vez en pie, Otman le acompaña a la ducha, le ayuda a asearse, le afeita con delicadeza y le hace un masaje. “Después vamos al salón, a nuestro ritmo, y decidimos qué hacemos. Un día vamos a un museo, otro a la plaza de Catalunya a dar una vuelta, otro a visitar a mi hermano…”, relata el señor Joan. Al fin y al cabo él es quien decide.
El señor Joan es Joan Pairés, barcelonés a punto de cumplir 79 años; prejubilado de la Olivetti y en silla de ruedas como secuela de las intervenciones por una lesión medular y un tumor cerebral. Otman es Otman Ajjan, marroquí de 28 que llegó solo a Barcelona hace 13, siendo casi un niño; asistente personal del señor Joan desde hace ocho meses. Verles juntos es pensar en Omar Sy y François Cluzet en la supertaquillera 'Intocable'; en Barcelona en lugar de París.
Otman acabó en casa de este matrimonio de El Clot recomendado por Mohamed, su anterior asistente. “Encontró un trabajo a jornada completa como conserje en un hotel y nos dejó. Estábamos encantados con él. Era un encanto. Nos dio mucha pena que se fuera, pero lo entendimos; tiene familia y era un trabajo mejor, más horas”, explica Maria Teresa Solé, quien dedicaba las 24 horas del día a cuidar a su marido hasta que llegó Mohamed, primero, y Otman, después. Solo tiene buenas palabras para ambos. A ella también le cambiaron la vida. “Mira, Moha [para ellos es Moha] es este”, señala con cariño en una de las muchas fotografías colgadas en la cálida sala de terapia ocupacional del viejo Hospital de Sant Pau, donde se conocieron.
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jueves, 22 de diciembre de 2016

Empieza bien el invierno para el mundo de la salud mental

Aun no eran las 11:44h. El Senado estaba siendo visitado por cerca de una veintena de ciudadanos cuyo denominador común es el carecer de una salud mental plena. Y esa carencia es el lazo de amistad que les une para luchar por superarse.

Esta mañana recibieron al unísono una estupenda noticia de parte del Senador canario D. Antonio Alarco que les había llamado para hacérsela saber. Por su propia iniciativa, a través de la comisión de sanidad, ha tramitado la moción que a principios del próximo año aprobará el Senado, esperamos que por una unanimidad, moción que declarará el año 2017 como el Año de la Salud Mental en todo el territorio español.

Era esta una lucha que empezó hace más de tres años desde un modesto programa de radio y televisión, ‘Escaleras de la dependencia’, con su director José Manuel Dolader al frente, a la que puntualmente se han ido sumando muchas asociaciones además de los propios afectados. Algunos de ellos, como “Gorry”, Vidal Canto, Concha Fernández, Mari Cruz Iñigo o Enrique Fernández, están desde sus comienzos apostando por escuchar de los dirigentes de este país lo que hemos podido escuchar en primera persona junto al resto de los asistentes esta mañana.
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http://politicalocal.es/42819/empieza-bien-invierno-salud-mental/

sábado, 3 de diciembre de 2016

Vacunas contra el odio a las personas con discapacidad

“Siempre nos preguntaremos las personas completas si una criatura incapacitada de cuerpo puede tenerse en cuenta para dar ideas del mundo. Quien no sabe de las pasiones de las personas (el amor carnal, el odio, el esfuerzo físico, el sudor y el cansancio, el placer de nadar o tomar el sol, la locura de la pelea, piña a piña, el correr de las lágrimas de alegría cuando se besa por primera vez a un hijito…), quien nunca pudo participar de lo que participamos los normales, ¿puede mandar en un partido político?”
 
Este comentario, dirigido a Pablo Echenique, lo escribió en su Facebook un, hasta ahora, prestigioso escritor que cerraba una lista en las pasadas elecciones autómicas gallegas. Aunque su autor, al que no pienso citar, lo borró rapidamente y pidió unas desganadas disculpas unos días después, creo que sobra explicar el daño que causó a muchas personas.

Echenique se defiende perfectamente, de hecho lo conocí hace años en el descarado blog De retrones y hombres. Pero no pueden hacerlo miles de personas con diversidad funcional (la palabra discapacidad se queda algo viejuna, aunque yo la entienda en positivo como “distintas capacidades”) a las que se insulta de múltiples formas.

Desde un obligado apartheid al negarles la accesibilidad en sus edificios o calles, una educación inclusiva o un trabajo decente;no atenderles en bares, restaurantes y pubs, hasta la agresión o el insulto, como los de un obsceno Donald Trump. Un discurso del odio que pudre impunemente las redes sociales. Hasta ahora.

Discurso y delitos de odio

Insultos, injurias, amenazas, vejaciones, trato degradante, lesiones, abuso o agresión sexual, discriminación, robo con violencia o intimidación, etc. son formas de delitos de odio.
La Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) los define como toda infracción penal donde la víctima es seleccionada por su pertenencia a un grupo determinado: el racismo o la xenofobia, orientación o identidad sexual, creencias o prácticas religiosas, antisemitismo, discapacidad, aporofobia, ideología y discriminación por sexo o género. En este vídeo se lo explican:
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Más:
http://blogs.lavozdegalicia.es/nomepidancalma/2016/11/30/vacunas-contra-el-odio-a-las-personas-con-discapacidad/