Salud Mental Podemos#HablemosDeSuicidio El suicidio es la primera causa de muerte no natural en España 10 de septiembre: Día Mundial de la Prevención del Suicidio
Desde Salud Mental Podemos, hoy día 10 de septiembre, Día de la
prevención del suicidio, queremos mostrar unas cifras ocultas a los ojos
de la sociedad. Como grupo formado por personas con problemas de salud
mental, consideramos que es nuestro deber dar a conocer esta dolorosa y
controvertida realidad porque una información objetiva puede ayudar a
prevenir esta lacra. Creemos que silenciar estos datos supone un riesgo
adicional al convertir las autolesiones en un tema tabú, estigmatizando a las personas que sufrimos pensamientos suicidas.
Más de 800 000 personas mueren cada año por suicidio. Según el informe
de la OMS, "Prevención del suicidio: un imperativo global", esta
estimación es conservadora porque la cifra real sería más alta, pero no
la conocemos debido al estigma asociado al suicidio, a la falta de
procedimientos fiables de registro de muertes y las sanciones legales o
religiosas contra el suicidio en algunos países. Y en estas cifras no se
cuentan a los millones de personas que cada año realizan intentos de
suicidio que, finalmente, no llegan a término
Charla de Asun Lasaosa (grupo de trabajo en Primera Persona Salud Mental
Podemos) en el Teatro del Títere de la Tía Norica (Cádiz). Sábado 8 de
julio de 2017.
Yo soy una chica
normal, normalísima. Nací en una capital de provincias, cuatro
hermanos, colegio de monjas, vacaciones en la playa… lo normal para
una familia media de la época con buen pasar. Bueno, igual no todo
en mi vida era muy normal, porque mi madre no era muy normal, para su
época quiero decir. Mi madre fue una señora emprendedora, que
trabajó fuera de casa, manejaba su dinero y se iba de viaje por el
mundo sin su marido, aunque mi padre muchas veces tratara de cortarle
las alas y la obligara a ponerse brava para poder ejercer las cotas
de libertad que ella necesitaba. Así que yo desde pequeña tenía
muy claro que había mujeres que se casaban y mujeres que no, y yo
tenía muy claro que iba a ser de las que no. Porque el matrimonio me
parecía que estaba lleno de inconvenientes. Entonces no me casé,
pero me enamoré como una pava, me fui a vivir con mi chico y me
reproduje. Lo que pasa que enseguida me separé, por lo que mi casa
ha sido toda la vida un hogar monomarental. Eso me ha obligado a
hacer millones de cosas sola. Me he tenido que comprar una casa sola,
he tenido que elegir el colegio de mi hija sola, me compré una moto
sola, llevaba a la niña al cole sola… Todo sola, sola, sola, sola,
sola, sola, sola. Y eso que me hacía sentir muy bien, porque no
tenía que negociar, no tenía que pactar, me hacía sentir muchísima
libertad, era al mismo tiempo una fuente de estrés bastante
considerable y a veces me imaginaba ser uno de esos chinos que tienen
muchos platillos girando al mismo tiempo y que no pueden parar de dar
impulso todo el rato para que no se les venga el invento al suelo.
Porque además enseguida empecé a trabajar en un sitio precioso.
Empecé a trabajar en la editorial Alfaguara, lo cual quiere decir
que trabajaba todo el rato con escritores interesantísimos de los
que habéis leído todos. Y les organizaba actos y les montaba giras
por América, me iba a cenar con ellos, salíamos a comer, íbamos a
la Feria del Libro… Bueno, era un trabajo en el que lo daba todo,
todo porque me encantaba y, bueno, también tenía que ir siempre
corriendo porque en mi casa estaba mi niña del alma. Así hasta que
fui creciendo un poquito en la empresa y me quitaron el word y me
pasaron al excel, y entonces pues como que no, y empecé a tener
problemas hasta que un día dije que ya bastaba, que me iba de
vacaciones y los planté.
Les escribimos desde
el Círculo de PODEMOS “Diversidad Funcional Comunnidad de Madrid”
por la sorpresa que nos ha causado el artículo publicado el
12/08/2017:
“Lo que puedes
hacer en WhatsApp y no en Telegram, y viceversa”
En el artículo de
@josea_luna, no se hace referencia a una de las diferencias más
importantes existentes entre estas dos aplicaciones, pues afecta al
derecho de accesibilidad de quien utiliza lectores como son por
ejemplo las personas invidentes.
WhatsApp sí es
accesible y Telegram no lo es. El motivo de esta falta en Telegram lo
desconocemos pues tecnológicamente no parece haber problema en
implementar dicha funcionalidad que afecta al citado derecho de
acceso.
Se ha solicitado en
infinidad de ocasiones a Telegram como por ejemplo en peticiones de
firmas:
“Guerra” abierta entre pseudoescépticos y “magufos”
“Trump ha declarado la guerra al periodismo”,“Cataluña la declara a España”o se abre la guerra al mismísimoaceite de palma. Son algunos socorridostitulares de prensa muy sensacionalistasque invitan a leer determinadas noticias, a la vez que reflejan posicionamientos demasiado bélicos.
Del mismo modo, un clima de tensión y de crispación vain crescendoen relación a las denominadas pseudoterapias. Se les asigna titulares de corte similar como:“Ciencia versus Pseudociencia, una batalla que se debe librar”. Y Tampoco ayudan mucho las alusiones peyorativas de “magufos” o de“Movimiento anticientífico, muy agresivo y visceral formado por un ejército de personas que…”, con las que algunos pseudoescépticos denominan a los practicantes o defensores de las terapias consideradas no convencionales.
Por si fuera poco, la Organización Médica Colegial (OMC), (Como si se tratara de una comisión de teólogos consultores de la Inquisición que censura la teoría heliocéntrica de Copérnico reafirmando la inmovilidad de la Tierra), ha llevado a la Fiscalía un centenar de páginas webs por tacharlas de pseudociencias sectarias y peligrosas.
De este modo, nos encontramos con la sorprendente paradoja que mientras que los colegios médicos persiguen este tipo de“terapias no oficiales”, cada vez más hospitales de todo el Mundo las acogen.
Hace unos días las personas que formamos parte del Grupo de Trabajo de
Salud Mental de Podemos descubrimos con sorpresa que Telegram pone a
disposición de sus usuarios un pack de sicketrs llamado OSO BiPOLAR.
Nos llama poderosamente la atención que se utilice un trastorno
psíquico que causa un sufrimiento enorme como algo divertido y gracioso.
Cosas como esta, que se mofan del colectivo de personas diagnosticadas,
no hacen sino perpetuar el estigma que nos degrada y sobre el que se
construyen tratamientos psiquiátricos agresivos y violentos, como son el
atarnos a la cama con correas o hacernos ingresos forzosos. Es decir,
son tremendamente dañinas.
Somos conscientes de que los
emoticonos no los crea Telegram, sino que puede crearlos cualquier
usuario. Pero, si Telegram no los crea, sí que se encarga de su difusión
y distribución, poniéndolos al alcance de todos los demás usuarios, por
lo que tiene su cuota responsabilidad cada vez que se usan.
Resulta sorprendente que Telegram no utilice ningún tipo de filtro para
evitar este tipo de cosas. Porque, aunque su oso bipolar resulte
ofensivo e inaceptable para un colectivo grande de personas, de la misma
manera podría aparecer un osito gay que transmitiera un mensaje
homófobo, escenario que dudamos mucho que pudiera resultar aceptable por
ustedes, aunque el oso bipolar no parece desagradarles.
Por
otro lado, hace ya varios días que la persona responsable de la cuenta
de Twitter de Telegram en España es consciente de nuestro malestar y,
sin embargo, el oso bipolar sigue todavía disponible bajo el paraguas de
Telegram. No es de recibo que, como única respuesta, en Twitter se nos
diera está dirección a la que escribir, en vez de haber actuado de
oficio con diligencia.
Por todo lo anterior les instamos a la
retirada inmediata de dicho emoticono, así como a la petición pública de
disculpas en Twitter a todas las personas que se han sentido
ridiculizadas y objeto de burla por el oso bipolar de Telegram.
Quedamos pendientes de sus noticias, que ya les agradecemos.
Grupo de Trabajo Salud Mental Podemos